¿Quieres vivir 100 años o más y tener una vida de calidad? La genética determinará el 10-20% de tus posibilidades, pero…y el otro 80-90%?
En este artículo te explico cómo comen las comunidades con mayor número de centenarios del mundo. La mayoría de estas personas viven en zonas del planeta menos “desarrolladas” que la nuestra, así que déjate de superfoods y empieza a leer…

 

Sí, lo has leído bien. Aunque la genética es importante, no lo es todo. Está en tus manos gozar de una buena salud, o al menos mejorarla. A menudo pensamos que los genes  lo marcan todo…cuando en realidad sólo tienen un 10-20% de influencia en nuestra longevidad.  Varios estudios científicos han demostrado que nuestro estilo de vida (alimentación y entorno) tienen una mayor influencia en nuestra calidad de vida y en cuánto vamos a vivir.

Dan Buettner es un investigador norteamericano que viajó a las zonas donde viven las comunidades más longevas del mundo, las 4 “Blue Zones”: Cerdeña (Italia), Okinawa (Japón), Loma Linda (California), y la Península de Nicoya (Costa Rica) . Estas comunidades estan formadas por un elevado número de personas que sobrepasan los 100 años (centenarios). Dan pasó un tiempo con cada una de estas comunidades para descubrir cuales eran sus hábitos y forma de vivir. Y descubrió que todas tenían unas características comunes:

  1. Zonas aisladas y tranquilas

    Todos los centenarios entrevistados vivían alejados de las grandes ciudades, y por lo tanto, alejados del estrés diario al que muchos estamos sometidos. En el caso de Cerdeña  y Costa Rica, se trata de zonas montañosas mientras que en Okinawa, una pequeña isla entre Japón y Taiwan, sus habitantes disfrutan de la calma marina. Loma Linda es una pequeña localidad cerca de Los Angeles, donde vive una comunidad de adventistas. Los adventistas forman parte de una corriente religiosa que predica el cuidado al cuerpo y a uno mismo. Para ellos el cuerpo es un regalo de Dios y dedican su vida a alimentarse bien, pasear por la montaña y pasar tiempo en familia.

  2. Ejercicio “natural”

    Los centenarios de las Blue Zones realizan ejercicio diario de forma natural, pero no acostumbran a “ir al gimnasio”. Caminan para desplazarse y lo hacen en la montaña o en la naturaleza.  No disponen de muchos electrodomésticos que les hagan la vida más fácil. En definitiva, están en movimiento constantemente!

  3. Dieta plant-based

    Estas comunidades son semi-vegetarianas. Su dieta está formada mayoritariamente por legumbres y verduras frescas de sus tierras, y muy ocasionalmente de carne o pescado. Además comen de forma moderada e ingieren menos cantidad de alimentos que en occidente. En Okinawa (Japón), tienen una filosofía segun la cual sólo se debe comer hasta estar un 80% lleno, y nunca hasta sentirse al límite. En definitiva, comen alimentos naturales y sin procesar, y de procedencia vegetal (con algunas excepciones).

    Por ejemplo, en Costa Rica comen grandes cantidades de arroz, frijoles, maíz y un poco de carne de vez en cuando. En Cerdeña los centenarios comen vegetales, legumbres, y productos animales de forma ocasional, como el queso de sus cabras.

  4. Círculo social

    Los centenarios viven en comunidades muy estrechas donde la cooperación es el pan de cada día. En Cerdeña, la mayoría de centenarios viven con sus hijos y sus respectivas familias, y sostienen una posición muy especial en la sociedad. La prioridad es siempre la familia, ante todo y en cualquier circunstancia. Los centenarios son cabeza de familia y son admirados y cuidados por toda la comunidad. En Okinawa, cada persona forma parte de un “moai”, es decir, grupos con los que comparten todas sus experiencias vitales desde jóvenes – las buenas y las malas. Se apoyan entre sí y forman una red emocional y económica en caso de que un miembro del grupo tenga algun problema. De esta forma nunca se sienten solos y hay una red a su alrededor preparada para prestarles ayuda.

  5. Espiritualidad

    Todos los centenarios tienen fe. Esta fe no se traduce necesariamente en una religión, sino en la convicción de que todo saldrá bien y de que hay “alguien” ahí arriba, o algo, que cuida de nosotros. Que todo en la vida pasa por alguna razón y que no todo está en nuestras manos. Esta mentalidad les ayuda a lidiar con situaciones difíciles como la muerte, y les da la tranquilidad de no preocuparse constantemente. Viven la vida con el sosiego de saber que más allá, hay algo esperando.

1 Comment

  • Romy

    Hola,soy una mujer de 41 años,vivo en Santiago de Chile,pero admiro y quiero vivir feliz conmigo misma y en un ambiente agradable,rodeada de naturaleza y tranquilidad,pero tbn con gente buena,en convivencia.

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