Hola a todos! He tenido la suerte de poder entrevistar a Montse Bradford, experta en alimentación natural y energética, y aquí os traigo la entrevista. Espero que os sea una lectura interesante y útil. Ha sido un lujo entrevistarte, Montse!

 

Hola Montse! ¿Cómo te has convertido en una experta en el campo de la alimentación y las emociones? ¿Qué fue lo que te llamó la atención y te hizo indagar más sobre el tema?

Empecé mi camino sobre los 18-19 años, interesándome en el mundo de la alimentación vegetariana. Poco a poco fui aprendiendo y practicando diferentes tendencias hasta encontrar la que realmente me funcionaba a mí personalmente.

En ello he invertido más de 40 años, aprendiendo de muchos maestros de todo el mundo y viendo cómo una alimentación natural nos ayuda a encontrar más estabilidad, salud y calidad de vida.Durante este proceso, descubrí, que no solamente el alimento tiene que ser para el cuerpo físico, sino que también tenemos otros cuerpos, el emocional, el mental: los cuerpos vibracionales que necesitan cuidados y alimento, pero de otras características. Por lo que empecé a interesarme por el mundo de la energía, estudiando Psicología Transpersonal y también Sanación/Reiki.

¿Los alimentos tienen energía? ¿Dónde se origina esta concepción?

Todo en la naturaleza tiene su propia energía y fuerza vital.  Todo el mundo sabe que cada alimento tiene un efecto diferente y los usan a nivel inconsciente. Especialmente alimentos y bebidas con efectos muy extremos, se usan para tapar o evadirnos de emociones que no deseamos trabajar. Ya lo decía Hipócrates: “Que el alimento sea nuestra Medicina, y la Medicina sea nuestro alimento”.

Todo lo que comemos o bebemos nos generara un efecto. ¡SOMOS LO QUE COMEMOS! Sabemos muy bien las diferentes reacciones que nos generará un vaso de agua, de whisky, de tila o de café. Pero no tenemos consciencia de todo lo ingerimos durante el día, ni de qué efectos tenemos, hasta que al final nuestro cuerpo ya no susurra, ¡sino que nos aúlla!

A nivel global, estamos todavía en un estado muy infantil de entender la alimentación. Comemos de forma ciega, porque tenemos hambre, porque algo nos gusta o porque lo hemos comido toda la vida pero, ¿qué efectos nos produce?

Creo que es importante saber lo que nuestro cuerpo necesita, pero también entender la alimentación de forma más consciente, aprendiendo las reacciones de todo lo que decidimos ingerir durante el día y sabiendo sus efectos. Aquí la persona se responsabiliza (habilidad para entender y responder en cada situación) de lo que escoge y sabe qué efectos le generará. Con una alimentación consciente, podemos decidir qué efectos deseamos tener durante el día, y aplicar este conocimiento para ayudarnos a realizar nuestras metas en la vida.

¿Nos interesa estar despiertos, con vitalidad, concentración, chispa, salud y lo más importante, con armonía interior? Todo el mundo afirmaría rotundamente a esta pregunta, pero muy pocos son coherentes en sus acciones para llevar a término lo deseado.

El conocimiento de los efectos de los alimentos y de sus preparaciones nos puede abrir un camino totalmente desconocido, un camino hacia el entendimiento de nuestras necesidades y cómo aplicarlo libremente a cada momento. Hay que comer para vivir, ¡no al revés!, sabiendo seleccionar los alimentos con calidad y sabiduría energética.

Hay alimentos que nos generaran una sangre ácida, con la que construimos estrés, enfermedad y desequilibrio; y alimentos que generan una sangre ligeramente alcalina, para producir energía, vitalidad y salud. De nosotros depende crear un estado o el otro.

Una alimentación consciente se basa en alimentos naturales, originarios principalmente del campo, de lo que nuestra madre Tierra nos proporciona. Alimentos primarios, sin procesar, los mismos alimentos que han utilizado durante miles de años nuestros antepasados: cereales integrales, legumbres, proteínas vegetales, variedad de verduras, frutas, semillas, frutos secos, verduras del mar (algas) y pescado.

Son alimentos usados por nuestras generaciones anteriores, casi olvidados y desvalorizados desde los últimos 50 años. Conocemos muy bien lo que es la bollería, pero, ¿hemos comido alguna vez un poco de cebada, avena o arroz integral? Si utilizamos alimentos locales del campo en su forma más primaria y original (sin procesar, ni refinar), respetaremos las estaciones, utilizando y disfrutando de lo que la naturaleza nos ofrece en cada momento, no tendremos que importar alimentos del otro lado del planeta, que contribuyen a la contaminación y destrucción medioambiental, creando así, una alimentación totalmente sostenible para todos, una alimentación que abastezca a toda la humanidad en abundancia.

¿Crees que la sociedad es consciente de la conexión entre alimentación y emociones?

Sí, lo que pasa es que es mejor no mencionarlo o pasarlo por alto. Aunque no se olvidan, cuando nos dicen que no podemos conducir y tomar alcohol, por ejemplo. Todos sabemos que el tomar esta sustancia nos alterará a todos los niveles de nuestro ser, aunque te la siguen vendiendo. Y nos siguen publicitando sustancias con efectos extremos constantemente para que las usemos. Aunque poco a poco, creo que se va creando más consciencia.

A nivel general, se usa la comida y la bebida como tapa o evasión de nuestras emociones. No hemos aprendido a comunicar nuestras emociones, lo que sentimos con respeto y amor, por lo que tapamos lo que no queremos ver o usamos sustancias de evasión para no sentir nuestras emociones.

Es importante entender que el único cuerpo que necesita comer o beber es el físico, y alimentos naturales con vibración moderada. Si tenemos problemas emocionales tenemos que usar un remedio de acuerdo a la vibración del cuerpo emocional (terapia, deporte, andar, escribir, movernos, relajarnos, etc…). Tenemos que entender que todo es energía, movimiento, efecto y todo lo que ingerimos nos creará una reacción determinada.

Los alimentos que producen una sangre ácida y con ello reacciones extremas a nivel físico, emocional y mental son los siguientes:

  • El grupo de las grasas animales saturadas: todas las carnes, embutidos, jamón, huevos, quesos …
  • Exceso de horneados: pan, bollería, pizzas…
  • El consumo diario de azúcares refinados: azúcar blanco, azúcar moreno, de caña, miel, sacarinas, fructosa, azúcares artificiales, sirope de arce, chocolate, helados con azúcar, chucherías y golosinas con azúcares rápidos, bebidas gaseosas azucaradas, pastelería y horneados con azúcares rápidos.
  • Exceso de crudos, frutas ácidas y tropicales.
  • El consumo regular de solanáceas: patata, tomate, berenjena, pimiento.
  • Lácteos blandos: mantequillas, leche, yogurt, nata…
  • Estimulantes: cafés, bebidas gaseosas azucaradas,…
  • Alcohol y vinagres

Mientras por un lado el consumo de grasa saturada nos tensará y bloqueará el hígado, generando tensión, rigidez, con emociones cerradas, fuertes y de exceso; por el otro, desearemos alimentos o bebidas de efecto opuesto que nos enfríen, nos ayuden a desbloquearnos, nos generen efectos de expansión, evasión, dispersión. Aunque su consumo nos debilitará especialmente el sistema nervioso y nuestros riñones, sintiéndonos sin energía, apáticos y con el sistema inmunitario frágil. Son los dos extremos energéticos, ¡uno no existe sin el otro! Todos estos alimentos mencionados, producen una acidez en la sangre, nos desmineralizan. El cuerpo tenderá a equilibrar esta acidez con reservas de minerales. Si ya no existieran estas reservas, tendrá que obtenerlos de órganos y sistemas, con el consiguiente efecto desmineralizante y debilitante para todo nuestro sistema inmunitario. El primer paso es adoptar una alimentación que nos refuerce, nos mantenga un pH de la sangre ligeramente alcalino, y que no nos desmineralice, con los alimentos integrales y naturales que hemos mencionado anteriormente.

Como bien, como sano…sin embargo estoy agotada. ¿Cómo conseguir más energía a partir de lo que comemos? ¿Cómo dejar de levantarse cansada?

Desde mi experiencia, el usar alimentos naturales y ecológicos no es el primer y el último paso para generar energía y vitalidad en nuestras vidas. Yo diría que tan solo es como máximo el 10% del éxito. Por supuesto, es vital que usemos alimentos naturales y ecológicos, pero hay mucha más profundidad en el proceso de alimentarnos:

1) Evitar los alimentos de efecto extremo que he mencionado anteriormente. Con ellos, tendremos reacciones extremas, y acídicas para nuestro cuerpo, que nos llevarán al cansancio, agotamiento y enfermedad.

2) Para ello, tenemos que aprender a cocinar muy bien, alimentos simples que necesitamos en forma que deseamos. Sino, siempre estaremos atraídos por los alimentos extremos.

3) Según cómo yo cocine los alimentos naturales y ecológicos, qué factores use (fuego, tiempo, presión, condimentos, cantidad de agua…) tendré un efecto/reacción diferente.

4) Las combinaciones de alimentos. Al entender la energía que cada alimento tiene, si los combinamos de la forma adecuada, crearemos la calidad de energía que deseamos. Hoy en día, muchas personas cocinan de forma vegetariana y sensorial, sin tener conocimiento energético de las mezclas que hacen, creando muchos problemas digestivos.

5) También es importante conocer nuestras necesidades: tengo más tendencia al frío o al calor, a la tensión o a la debilidad, necesito relajarme o activarme… todo ello, es importante para conseguir la salud y calidad de vida que deseamos.

Muchas personas “piensan” que comen sano, centran su atención en lo que compran, pero no en cómo se cocina y entonces no están obteniendo los resultados que desean. También el factor “tiempo”: “no tengo tiempo de cocinar”, o mejor dicho, “ya no valoro el cocinar”. Porque tiempo tenemos para pasar whatssaps a los amigos constantemente, estar horas frente al ordenador o ver la televisión,…Tenemos todo el tiempo del mundo, reflexionemos un poco en qué/cómo gastamos nuestro tiempo cada día. Tenemos que entender que creamos salud con nuestros alimentos, y es una inversión increíble para nuestra propia salud y la de nuestra familia.

Dices que la carne da agresividad, ¿por qué?

Hay muchas personas que aseguran de forma contundente y categórica que hay que comer carne, ¿han probado el no comerla durante unas semanas o meses y ver cómo se encuentran? Por supuesto, adoptando una alimentación vegetariana coherente y sin carencias. Algunas personas dejan de forma drástica la proteína animal, empiezan a comer solamente ensaladas y verduras y, por supuesto, tendrán carencias y problemas.

Creo que para poder opinar sobre algo, hay que conocerlo, experimentarlo, vivirlo, sentir sus resultados, entonces, solamente entonces, es cuando tenemos la capacidad de opinar.

Algunos de los efectos que produce el consumo de carne en el organismo humano:

  • Nuestro organismo gasta mucha energía y minerales para metabolizar la proteína animal. Si observamos el comportamiento de los animales carnívoros cuando matan a sus presas, comprobamos que devoran la carne (proteína) y también todas sus partes: el estómago (donde se almacenan vegetales –fibra–) y los huesos (minerales).
  • La proteína animal crea una condición muy ácida de la sangre.
  • La carne contiene altos niveles de ácido úrico.
  • A través de la digestión (fermentación) de la carne en los intestinos, se producen pérdidas importantes de flora intestinal. Además, causa un estado ligero de toxemia, produciendo estrés en los órganos dedicados a limpieza y eliminación.
  • Casi todos los productos animales contienen grandes cantidades de grasas saturadas que se convierten en colesterol.

Por supuesto que el consumo de proteína animal genera agresividad. El comer carne crea emociones más viscerales. Observemos en la Naturaleza los animales carnívoros y los herbívoros, veamos sus comportamientos, su forma de vivir…Porque toda la proteína de origen animal de grasa saturada, crea:

1) Un bloqueo en nuestros órganos mas profundos (hígado, bazo, páncreas…)

2) Cada órgano, cuando está en equilibrio o en desequilibrio genera emociones y estados de ánimo diferentes.

3) El hígado en particular, cuando está bloqueado por el consumo de carne, genera estados de impaciencia, agresividad, cólera, ira, rigidez, inflexibilidad, tendencia controladora…

Nuestro cuerpo no está diseñado para el consumo de carne. Hay que empezar a cambiar, a entender que somos seres de Luz y Energía, y que si deseamos Vida, hay que comer alimentos VIVOS, de origen vegetal, no animal.

Existen muchos pueblos orientales que se han alimentado sin carne ni lácteos y son culturas florecientes, prósperas, de las cuales, incluso los países occidentales están importando ciertas formas de vida (taichi-meditación, Feng-shui, qi gong…) que sabemos que nos ayudan a profundizar en nosotros, generándonos más paz y armonía.

Según algunos autores, aquellas sociedades y grupos de individuos que se han alimentado con proteínas animales, tienden a desarrollar una forma más agresiva de vivir. Por el contrario, otras culturas cuyas fuentes alimenticias principales han sido cereales y proteínas de origen vegetal, se han desarrollado de forma más pacífica.

A través de la historia, grandes maestros y hombres ilustres adoptaron un régimen de vida más natural y vegetariano: Pitágoras, Sócrates, Platón, Aristóteles, Leonardo Da Vinci, Isaac Newton, Séneca, Voltaire, Gandhi, Einstein, Cervantes, Thoreau, Tagore, Tolstoy y otros muchos, favoreciendo la búsqueda interior y aportando paz y serenidad al cuerpo, la mente y el espíritu.

  • Pitágoras: “Una dieta vegetariana nos proporciona energía pacifica y amorosa, y no solo a nuestro cuerpo, sino, sobre todo, a nuestro espíritu”.
  • Einstein: “Nada beneficiaria mas a la salud humana que la evolución hacia una dieta vegetariana”. · Tolstoy: “Si un hombre aspira a vivir una vida más amorosa y espiritual; su primera decisión debería ser la de abstenerse de matar y comer animales”.
  • Charles Darwin: “Los animales sienten, como los hombres, alegría y dolor, felicidad e infelicidad”
  • Franz Kafka: “Ahora os puedo contemplar en paz, puesto que ya no os como más”
  • Mahatma Gandhi: “Nuestra obligación moral es no vivir a costa de los animales”
  • Leonardo Da Vinci: “Yo renuncié a comer carne cuando era joven y llegará el tiempo en que los hombres condenarán, como yo, al asesino de animales del mismo modo como se condena al asesino de hombres”.
  • Thomas Edison: “El modo de valorar el grado de educación de un pueblo y de un hombre es la forma como tratan los animales”. Él afirmó que podía hacer mejor uso de su cerebro, siendo vegetariano.

Para acabar, además de una buena alimentación, ¿qué crees que es necesario para ser feliz?

Entender las necesidades de nuestros 3 cuerpos (físico, emocional y mental) es el primer paso para que se conozcan y formen un equipo para ir por el camino de la vida hacia la misma dirección y propósito.

LA PASIÓN DE LA VIDA

La transformación viene de nuestro interior. Si deseamos incrementar nuestra chispa, sentirnos más vivos, tenemos que escucharnos y dedicar más tiempo a lo que nos hace vibrar. Porque hemos escogido dedicar todo nuestro tiempo a trabajos y actividades que tal vez nos generen estabilidad material inmediata pero no bienestar interior infinito y a largo plazo.

Creo fervientemente que cuando realizamos lo que nos apasiona, el éxito y la estabilidad también llegan y con creces. Todos en nuestra infancia, cuando todavía no llevábamos tantas máscaras, teníamos una inclinación hacia alguna actividad que estaba conectada con nuestra realización interior, pero con el ruido exterior y los valores superfluos que la sociedad nos ha ido inculcando la hemos perdido y olvidado.

A mi alrededor veo a muchas personas andando con la cabeza baja, sin ánimos para seguir, sin chispa en los ojos, arrastrándose por el sendero de la vida sin energía. Una energía que está totalmente bloqueada por no tener el valor de desprenderse de lo que les impide ser libres y felices.

  • ¿Por qué no tenemos el valor de desapegarnos de estas cosas tanto materiales o emocionales que nos bloquean y nos impiden sentir la libertad en nuestro corazón?
  • ¿Por qué todavía damos más importancia a los valores que la sociedad nos enseña y sumisos, pero infelices seguimos con las normas de siempre?

Si todo el mundo estuviera haciendo lo que realmente le apasiona, el mundo sería muy diferente. Creo que los valores de antes se han perdido, ya no tenemos zapateros, panaderos, carpinteros, artesanos, etc… entusiasmados y gozosos con su trabajo.

Como no tenemos esta pasión que nos hace levantar de la cama, estas ganas de seguir con nuestro camino deseado, tenemos que usar comida, hábitos, adicciones, formas de vida sin fondo ni beneficio que nos ayuden a sobrevivir.

Hay que poner toda nuestra atención y voluntad en lo que realmente nos hace vibrar y así, poco a poco esta pasión resurgirá y nos llenará de energía. Nos sentiremos vivos, con consciencia y presentes en nuestra vida. Pero para ello hay que tener constancia, claridad y perseverancia, teniendo siempre muy presente la Ley Universal de que lo que sembramos así luego recogeremos.

SILENCIO Y CONEXIÓN

Si no tengo silencio en mi interior no podré escuchar, y si no escucho no podré conectarme con mi voz interior, con mi esencia. Desde el silencio puedo abrirme a escuchar la verdadera necesidad de mi Ser.

Para poder tener silencio interior, es importante que los 3 cuerpos terrenales (físico, mente, emociones) adquieran un nivel razonable de armonía. Si uno de ellos, o varios aúllan y están en conflicto, ¿cómo yo podré mantener mi silencio? El silencio me da un espejo en el que me puedo ver a mi mismo: mis pensamientos, mis emociones, la visión que tengo de mí mismo y de lo que me rodea. Me ayuda a vivir en el presente con consciencia.

Me ayuda a observar mis miedos de forma neutral y real, sin sentirme controlada y dándome espacio para poder enfrentarme a ellos desde la consciencia y la presencia, con lo que podré desarrollar más fácilmente la tolerancia y aceptación hacia mí misma y hacia los demás.

Somos humanos con defectos y virtudes, caeremos mil veces en el camino, pero lo importante es aprender la lección, saber levantarnos, y continuar con coraje y fortaleza. Si cultivamos la tolerancia y la aceptación, podremos poco a poco trabajarnos el perdón. Saber perdonar es una muestra de nuestra madurez y sabiduría interior.

El perdón nos hace mas ligeros, ya no viajamos con equipajes pesados del pasado que nos paralizan; nos conecta de nuevo con nuestra inocencia y amor ilimitado, dándonos fuerza para deshacernos de mascaras oscuras que la vida nos ha prestado. El perdón existe en un corazón generoso, reconocemos nuestra parte humana e imperfecta y aceptamos con humildad y grandeza concentrándonos en la bondad y positividad de lo que nos rodea. El perdón nos ayuda a cambiar de vibración, a potenciar más cualidades positivas que nos ayudaran en nuestra evolución interior. Tener una mejor vida está solo en nuestras manos. Se trata de convertirse en la clase de ser humano que el mundo necesita en estos momentos.

Por lo que es importante buscar tiempo a diario para la conexión hacia nuestro Ser. Cuanta más presencia y consciencia generemos en nuestra vida, más tiempo tendremos. El tiempo se esfuma con una forma de vida caótica y superficial. No es necesario disponer de horas, pero si de minutos durante el día, para regresar a nuestro estado de conexión interior.

A medida que me desconecto de las distracciones mundanas, puedo enfocarme hacia mi interior, generar pensamientos poderosos que me ayudaran a sentirme en mi centro, con estabilidad y paz.

LA FORTALEZA DEL ESPÍRITU

Es algo que llega cuando decidimos por necesidad personal dar más valor a nuestro interior que al exterior.

Todos tenemos una parte interior, llamémosla como queramos, que es fuerte, clara, esta por encima de toda la dualidad que existe en el planeta Tierra, esta conectada al Universo, pero muy pocos cultivan su contacto y su unión.

Tenemos muchas distracciones exteriores que nos apartan de lo que es realmente importante en la vida: encontrar nuestro equilibrio interior, nuestra paz y armonía.

Poco a poco cada ser humano, a través de multitudes de experiencias y lecciones, se encuentra en el momento de decidir sus prioridades. Vemos que el ir de compras para aplacar nuestro estado interior no funciona, ni pasarnos todo el día delante del televisor, poco a poco, tenemos tiempo infinito, el ser humano irá apreciando y dedicándole más tiempo a los verdaderos valores en la vida. Creo que el primer paso para ir hacia este camino es el del silencio. Con él tendremos más claridad, más objetividad para poder ver que ocurre en el puzzle de nuestra vida.

Cada trocito, representa una parte de ella: pareja, familia, trabajo, economía, hobbies… Puede ser que algunos de estos apartados funcionen a la perfección, pero otros estén muy lejos de lo que realmente necesitamos y deseamos. ¿Cómo podemos mejorarlos? Si tenemos silencio, objetividad y claridad, podremos valorarlos y decidir los pasos a seguir. Aunque muchas veces es lo más difícil, porque estamos apegados a formas de hacer, hábitos, estatus, emociones, comodidad que nos impiden hacer los cambios necesarios para que así nuestro espíritu sea libre.

¿Está nuestro espíritu libre de cualquier apego que nos impide vibrar y ser feliz? Este es nuestro segundo paso: trabajarnos el desapego con claridad y fortaleza, aunque este paso, es el que no mucha gente tiene el valor de hacer. Se dan mil excusas del por qué es mejor seguir en esta “prisión de oro” y así siguen, años y años. Detrás del apego siempre está el miedo a lo desconocido, hemos seguido unos hábitos o creencias de vida y reponerlas con otras energías diferentes no aterroriza.

El Universo siempre nos reconfortará cuando de verdad seguimos los dictados de nuestro corazón. Aunque tenemos que entender que cualquier cambio generará siempre dos energías: a corto plazo, la inestabilidad y el sufrimiento del momento en que nos desapegamos de lo que no necesitamos, y poco a poco, a más largo plazo, la luz y el bienestar interior de haber seguido con nuestra verdad. Así es cuando nos sentimos más fuertes interiormente, cuando el espíritu va recuperando su voz, para poderla oír con claridad a cada paso que hagamos. Nos sentimos fuertes porque confiamos en nosotros, en nuestra intuición, en lo que sentimos, porque no seguimos automáticamente los dictados de nuestra mente, emociones temporales, o lo que alguien nos dice, sino que con sabiduría, silencio y conexión nos dejamos guiar por nuestra propia conciencia y guía interior.

En este camino no hay mucha gente, estamos totalmente solos antes nosotros mismos, pero es tan solo así, que sentiremos la fortaleza que existe en nuestro corazón, ¡y nos sentiremos libres!

Primeros pasos hacia la conexion interior:

  • Intenta depurar y nutrir a cada uno de tus cuerpos terrenales (físico, mental, emocional) de la mejor forma posible y de acuerdo a sus necesidades vibracionales.
  • Recicla tus emociones de forma constructiva y sabia.
  • Observa la calidad de tus pensamientos e intenta orientarlos a vibraciones elevadas de paz y armonía.
  • Date unos minutos por la mañana y por la noche para cultivar el silencio.
  • Escucha con atención y presencia tu voz interior.
  • Regálate momentos de retiro y soledad contigo/o mismo/a.
  • Agradece con humildad todo lo que te rodea. El poder del agradecimiento expande nuestro campo vibracional, potenciando nuestra Luz y nuestro corazón.
  • Abre los ojos a la vida con ojos positivos y de abundancia.
  • Acepta a los demás como son, y concéntrate en sus cualidades positivas.
  • Desarrolla actitudes de perdón hacia ti y hacia los demás.
  • Busca con neutralidad y sabiduría los “miedos” que se esconden detrás de cada uno de tus apegos.
  • Cultiva la flexibilidad exterior con fortaleza y claridad interior.
  • Vive en el presente, el pasado es historia y el futuro una ilusión.
  • Si deseas un futuro diferente, empieza ahora a cambiar tu interior.
  • Practica a menudo el desapego a todos los niveles de tu vida.
  • Busca tu pasión en la vida, ¡disfruta con lo que haces!
  • Basa tu felicidad en logros interiores de cambio y desarrollo personal.
  • No tengas miedo a caerte, considéralo una lección en el camino de la vida, apréndela, ¡levántate y sigue!
  • No existen los errores, tan solo son lecciones.
  • No malgastes el tiempo pensando en lo que no quieres.
  • Disminuye la voz de tu juez, incrementa la de tu sabiduría interior.

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