El programa Salvados de Jordi Évole que se emitió el pasado domingo 4 de febrero ha dado mucho que hablar. Si lo viste, recordarás que en él se hablaba sobre la indústria porcina y se mostraba una granja de cerdos para consumo humano en condiciones de vida pésimas, con bultos en el cuerpo, heridas, y algunos de ellos medio muertos. Su desesperación podía palparse a través de la pantalla.

 

Muchas personas se han indignado al ver las condiciones de vida de estos cerdos, no sólo por la falta de ética de la situación, sino también porque eran, teóricamente, destinados a consumo humano.

 

Pensaba que el maltrato a los animales en la indústria cárnica ya era conocido, pero esto me ha hecho ver que no. Y agradezco al programa que haya abierto los ojos a muchas personas.

 

Ante la reacción de muchas personas, mi opinión es:

 

– Me alegra que haya un rechazo generalizado hacia este tipo de prácticas. Estoy segura de que no son una excepción sino que por desgracia, son la regla general ya que se intenta ganar dinero a costa de la vida de los animales y el interés de la indústria NO es la salud del consumidor/bienestar animal.

 

– Debemos ser concientes de que TODO TIENE UN PRECIO. Si la carne es barata, es a costa de sufrimiento animal y malas condiciones de los trabajadores.

 

Si se quiere consumir carne debe ser ecológica y de buena calidad. Mi opción preferida sería NO consumir carne de ningún tipo, no solo por razones de bienestar animal sino también de salud y de medio ambiente.

 

La indústria cárnica vende el producto de forma que no imaginemos lo que hay detrás (un ser viviente con sentimientos y ganas de vivir). De hecho, muchas veces ni se parece a un animal porque ya viene envasado y preparado para cocinar. Esto NO es casualidad.

 

– Es evidente que durante la historia hemos sido consumidores de carne (y a veces lo hemos necesitado). Pero en el siglo XXI, con tantas posibilidades y opciones alimentarias, ¿tiene sentido seguir consumiendo carne y sosteniendo este sufrimiento?

 

Os invito a continuar viendo documentales de este tipo, para realmente entender qué estamos comiendo y poder decidir SI o NO a comer carne con toda la información disponible. Lo que se mostró en Salvados es solo la punta de un iceberg enorme, y no sólo pasa con los cerdos sinó también con todos los otros animales destinados a consumo humano. En concreto, os recomiendo otros documentales como Earthlings o Cowspiracy.

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